¿Por qué el inversionista pregunta por el riesgo? ¿Desde el miedo o porque sabe que a más riesgo también gana más?
Estimado inversionista,
Soy Juan Carlos Rosales Rojas, asesor en inversiones y Riqueza Total. Hoy quiero responder una pregunta que escucho en casi todas las reuniones: “¿Y esto qué riesgo tiene?”
La pregunta es válida. El problema no es preguntar, sino desde dónde lo hacemos.
El riesgo visto desde el miedo
Muchos inversionistas, especialmente en América Latina, cargan con historias de crisis económicas, devaluaciones, fraudes y negocios fallidos. Esto genera un condicionamiento:
- Ven el riesgo como algo que hay que evitar a toda costa.
- Prefieren no actuar antes que enfrentar la posibilidad de perder.
- Se refugian en instrumentos que apenas pagan intereses por debajo de la inflación.
El resultado: su dinero se deprecia y pierden oportunidades que podrían multiplicar su capital.
El riesgo visto como palanca
El inversionista experimentado entiende que riesgo y rentabilidad están conectados.
- A más riesgo medido y controlado, mayor potencial de ganancias.
- El secreto está en gestionar el riesgo, no en eliminarlo.
- Diversificar, investigar y tener garantías son formas de minimizarlo.
Ejemplo real
En inversiones como IPAR, la rentabilidad promedio supera el 20% anual. El riesgo existe, pero se mitiga con garantías hipotecarias notariales, auditorías y gestión profesional. Esto permite que el inversionista disfrute de ingresos pasivos constantes con un respaldo legal sólido.
La mentalidad que te protege y te impulsa
- Pregunta siempre por el riesgo, pero también por el plan para controlarlo.
- Evalúa si el riesgo está alineado con tu perfil y tus objetivos.
- Recuerda: quien no asume ningún riesgo, asume el riesgo más grande: quedarse sin crecer.

Mensaje final de tu asesor:
“El miedo frena, la información impulsa. El inversionista sabio aprende a distinguir entre ambos”.
Actúa con estrategia: Escríbeme y te mostraré cómo invertir desde $30K en proyectos de alta rentabilidad con respaldo legal, para que el riesgo esté a tu favor y no en tu contra.